La donación de órganos es un regalo que renueva la vida para un paciente que lo necesita. Después de un trasplante salvador de corazón, hígado, pulmón, riñón, páncreas o intestino delgado, muchos receptores de trasplante continúan con una vida normal, activa y productiva: trabajan, pasan tiempo con la familia, aportan a su comunidad y atesoran recuerdos que de otra forma habrían sido imposibles.

La donación de órganos, a excepción principalmente de la donación de riñón vivo, ocurre después de que una persona ha muerto por una lesión en la cabeza que produce muerte cerebral. Una lesión así puede ser producto de un accidente automovilístico o de otro evento traumático o bien de la falta de oxígeno vital en el tejido cerebral causada por un accidente cerebrovascular o por un ataque cardíaco. Cuando el cerebro está privado de oxígeno, muere y se determina la muerte cerebral.

Por ley, los hospitales deben comunicarse con su organización local de recuperación de órganos cada vez que alguien fallece para que se considere la donación como posibilidad. LifeLink de Florida, LifeLink de Georgia y LifeLink de Puerto Rico están dentro de la Fundación LifeLink y representan tres de 58 organizaciones designadas federalmente para la recuperación de órganos en todo Estados Unidos. Colaboramos con hospitales, médicos y otras agencias (por ejemplo, forenses y autoridades policiales) y con el público para incrementar y facilitar las donaciones. Estamos disponibles las 24 horas del día para responder a una posible donación para salvar una vida en nuestras áreas.